blogAzul

Este blog es el 'cuaderno de bitácora' de Mutua Navarra.
A través de él informamos a nuestros asociados de las últimas novedades en seguridad laboral y les animamos
a sumarse a nuestra línea azul de la salud.
Ir a Mutua Navarra.
Share on FacebookShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Boletín de Gestión e innovación Mutua Navarra junio 2018

 

En esto de la gestión y el desarrollo de personas no hay artículo, congreso o influencer que se precie que no haga mención a la digitalización. Está claro, la digitalización es tendencia. ¿Es la nueva moda? ¿El nuevo mantra que repetiremos, compraremos y venderemos hasta que un nuevo concepto se abra paso?

 

¿De qué hablamos cuando hablamos de digitalización? La versión digital del diccionario de la RAE me devuelve el siguiente resultado: “Acción y efecto de digitalizar” y digitalizar por lo visto significa: “convertir o codificar en números dígitos datos o informaciones de carácter continuo, como una imagen fotográfica, un documento o un libro.” Se me queda un poco pobre, tiene que haber algo más. Hay unos cuantos gigas, quizás teras, escritos sobre “transformación digital”, 1.370.000 resultados de Google no pueden estar equivocados. La transformación digital, no sé si se entiende pero está claro que preocupa.

 

Parece que el objetivo de la transformación digital en las organizaciones es la mejora de la productividad y el rendimiento enfocado a alcanzar los objetivos del negocio, es decir, lo de siempre. ¿Y qué pasa con las personas? pues que una vez más serán las protagonistas del cambio. Transformación digital no es cambiar papel por pantallas. El reto de la transformación digital pasa por encontrar nuevas oportunidades en el mundo digital y esto implica a las personas. También implica una nueva forma de entender el negocio, no se trata solo de digitalizar nuestro viejos procesos o de los trending topic: Big data de RRHH, Human Media, Employer branding, Employee experience, etc. La revolución digital exige a las empresas y los departamentos de RRHH transformar su visión tradicional. A los profesionales de la gestión y el desarrollo de personas les toca liderar e impulsar los cambios culturales que se tienen que producir en las organizaciones. No hay una única cultura digital pero no hay cultura digital sin agilidad, flexibilidad, diversidad, trabajo por objetivos, aprendizaje y conciliación.

 

Las 5 empresas más valiosas del mundo según Standard & Poor’s son: Apple, Alphabet Inc. (Google para los amigos), Microsoft, Amazon y Facebook. Las 5 basan su negocio en la Tecnología de la Información o en lo que podríamos llamar consumo digital. Si ampliamos el ranking veremos compañías de sectores más tradicionales, farmacéuticas, energía, finanzas, etc. Pero todas están inmersas en la transformación digital. Nuestro país no es ajeno a esta revolución, no podría ser de otra manera un mercado globalizado. Todas las grandes organizaciones, por convicción u obligación, participan de la revolución digital. ¿Significa esto que las pequeñas empresas no están invitadas a la fiesta de los bytes? ¿Llegará el cambio tarde y mal a autónomos y PYMES?

 

Tradicionalmente las grandes corporaciones son las que han tirado de los cambios en la gestión. Informática, calidad, prevención o RSE llegaron primero a multinacionales y a modo de cascada fueron alcanzando a empresas de menor tamaño. Sin embargo la transformación digital puede cambiar esa tendencia.

 

La revolución digital o lo que es lo mismo, el cambio de modelos de negocio, tiene dos caras: nuevas herramientas tecnológicas y transformación en las personas. En ninguna de las variables las PYMES parten en desventaja. Hace tiempo que las herramientas digitales y el conocimiento se democratizaron. Las fronteras y los límites fueron desaparecieron en la medida que llegaron los dispositivos inteligentes a todos los bolsillos. Las barreras de entrada a la analítica  de datos son cada vez más bajas, la nube facilita el acceso a herramientas y tecnología impensable hasta hace muy poco tiempo. La transformación digital no es algo exclusivo de las grandes corporaciones y no supone necesariamente gigantescas inversiones en consultoría o tecnología, sino algo que comienza con la transformación personal y que conlleva, fundamentalmente, liderazgo y gestión del cambio y ahí las pequeñas empresas pueden tener ventaja o por lo menos los mismos inconvenientes que las grandes: la resistencia al cambio y la digitalización personal.

 

Es necesario ganar en agilidad, cambiar formas de trabajo, implementar procesos flexibles, ganar en transparencia, experimentar, democratizar la información, independizarse de factores como la localización o la presencia física y sobre todo, poner a las personas en el centro, y trabajar para mejorar su experiencia, su percepción de la compañía y su interacción con ella. Todo ello se puede hacer con G Suite, Moodle, un buen análisis y mucho dedicación.

 

No emprender este camino supondrá un gran riesgo, las organizaciones que no lo hagan se arriesgan a perder clientes, talento e imagen. En el mejor de los casos frenarán su crecimiento y serán menos eficientes, pero en el peor escenario se verán desplazadas de sus mercados por competidores mejor adaptados. Nos jugamos mucho, el 66% del PIB y el 70% del empleo está en manos de PYMES. Ha llegado la hora de la transformación low cost.

 

Alex Uriarte AEDIPE Navarra

Firma:

 

Alex Uriarte
@auriartee

Director de Desarrollo de personas en IED ELECTRONICS | Presidente de AEDIPE NAVARRA

 

 

Etiquetas: , , , ,

¿Qué Opinas?

Nombre obligatorio

Sitio Web